LAS PERFORACIONES

DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA

En muchas ocasiones nos hemos encontrado con mujeres que quieren lucir una perforación en alguna parte de sus cuerpos, sobre todo en el ombligo o los pezones, pero al momento de llenar la responsiva o a veces  hasta de simple vista, nos damos cuenta que la persona está embarazada. ¿Qué se debe de hacer? Hay algo de controversia y malos entendidos sobre el tema, incluso en ocasiones los clientes se molestan y salen del establecimiento sin los deseados adornos, cuando en muchas ocasiones esto se hace por su propia seguridad. He aquí la posición de la APP en cuanto a las perforaciones en el embarazo y la lactancia.

EL EMBARAZO.

Una de las grandes preocupaciones es que si la persona embarazada se tiene que quitar su joyería durante el embarazo. Mucho depende de la relación que tengan con su médico y que tan enterado esté él del tema de las perforaciones. Hay mujeres que durante todo el embarazo e incluso durante el parto dejan la joyería en su lugar, obviamente cada persona es distinta y responde de diferente manera, así que hay que estar muy al pendiente. En caso de que la joyería produzca incomodidad, se  sugiere cambiar la pieza por una con poste más largo y de preferencia de Tygon o PTFE, que son plásticos inertes (parecidos a la caña para pescar aunque un poco más gruesa). Estas piezas son flexibles y se acomodan con el movimiento del cuerpo, son más cómodas y seguras de usar. Una vez que  el embarazo haya concluido se puede usar cualquier otro tipo de joyería.

Después de que una perforación ya esté cicatrizada, puede mantenerse el orificio abierto por un gran tiempo, sin embargo, esto puede variar entre cada persona, por ello al usar una pieza de plástico inerte se puede asegurar que la perforación se mantendrá abierta. Si por alguna razón se llega a quitar la pieza por completo durante el embarazo y se quiere reabrir, esto posible reinsertando la joyería con ayuda un “taper” (herramienta diseñada para este propósito), o si es necesario se puede volver a perforar, pero en ambos casos, lo ideal es que la reinserción sea realizada por un perforador profesional.

Como dato adicional, hay mujeres que antes del embarazo no tienen suficiente tejido para que les sea realizada una perforación de ombligo, sin embargo muchas veces después del embarazo si son candidatas a perforarse esa zona.

En el caso de las perforaciones cicatrizadas, no se requiere de un cuidado especial durante el embarazo.

LA LACTANCIA

En nuestra experiencia colectiva no tenemos datos de ningún caso en que la mujer quisiera dar pecho y la  perforación del pezón lo impida. Los ductos lácteos son una red de pequeños “caminos”, parecidos a los poros y por lo mismo al perforar esta zona con una pieza de grosor usual, (calibre10 o 12)  es prácticamente imposible cerrar  estos ductos.

A la hora de amamantar, la mayoría de las mujeres remueve su joyería y lo cual pensamos que es lo más seguro y apropiado, sin embargo, al momento de la lactancia puede gotear leche por la perforación, lo cual no es dañino ni problemático. Algunas usan un “taper” para reinsertar la joyería o para asegurar que la perforación se mantenga abierta.

 

PERFORAR DURANTE LA LACTANCIA

Aunque la persona siga amamantando, no hemos encontrado contradicciones para recibir alguna perforación post parto, siempre y cuando dejamos descansar el cuerpo por tres meses, (con la obvia excepción de pezones), el cuerpo ya no requiere las mismas exigencias que durante el embarazo.

En cuanto a los pezones, les sugerimos esperar más tiempo antes de perforarlos, es aconsejable y prudente esperar al menos tres meses después de haber cesado la producción de la leche materna.  

 

Información de:
A.P.P.
Association of Professional Piercers
www.safepiercing.org

Para más información o dudas en español:
Danny Yerna
International Outreach Coordinator

Association of Professional Piercers
info@wakantanka.com

 

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