BELLEZA

Deseo universal

 

En su estado natural, todos los cuerpos humanos son semejantes, sin embargo, los conceptos de belleza varían de una cultura a otra. En su implacable búsqueda por la belleza, el hombre ha recurrido a diferentes métodos, desde la vestimenta, hasta prácticas como el maquillaje, tatuaje, perforaciones, escarificaciones, quemaduras, etc. Con el paso del tiempo, algunas de estas actividades desaparecieron, pero hoy regresan paulatinamente para ubicarse dentro de nuestra sociedad.

En algunas culturas estas modificaciones son mutilaciones, acentuación de ciertos rasgos como nariz, boca, labios y orejas. Así, cada grupo cultural muestra su preferencia por sus ideales. Por ejemplo, a los mursis de Etiopía se les abre el labio inferior con un cuchillo a los 10 años de edad, en el orificio se introduce un disco o un tapón de madera y más tarde un platillo de arcilla. A medida que el labio se expande, se colocan platos cada vez más anchos; cuanto más voluminoso y aparatoso sea el plato, el cual puede llegar a medir hasta 25 centímetros, más alta será la negociación de la prometida. Además, se cree que los tapones o discos que se usan en los labios o septum les impide a los malos espíritus la entrada en el cuerpo.

Los botocudos, los más antiguos habitantes de Brasil, rasgan el labio inferior y los lóbulos de las orejas para atravesarse rodajes de madera semejantes a tapones.

Los txukameis de Brasil usan también un plato en el labio, las heridas de batalla les dan un rango más alto dentro de su tribu.

Los tifalmins de Nueva Guinea usan colmillos de jabalí y plumas de cacatúa en el septum, lo cual provoca una ornamentación vistosa. Los huesos de jabalí son muy poderosos, son símbolo de vida tanto en el ámbito espiritual como en el mundo real.

Los aborígenes de Australia perforan el septum con un hueso del grueso de un dedo y escarifican el pecho como ceremonia de iniciación, igualmente se realiza para mostrar su rango superior.

Los esquimales del oeste del río Mackenzie se hacen una abertura en cada mejilla y la ensanchan gradualmente hasta poder colocar en ella un adorno de piedra semejante a un botón.

Los apa-Tanis de la India, de cualquier clase social, lucen desde su infancia los característicos discos nasales de madera oscura; cuando alcanzan la pubertad, los jóvenes de ambos sexos se practican un tatuaje en la barbilla, decoración que se amplía en las muchachas con el trazado de líneas finas sobre la frente.

Los kukukukus de Nueva Guinea son personas de baja estatura con piel oscura y cobriza, generalmente llevan el cabello corto adornado con un mechón en la parte superior de la cabeza y acostumbran perforarse un lóbulo para adornarlo con diversos tipos de pendientes, hechos de huesos y pieles. También se perforan las fosas nasales.

Las mujeres jirafa o algunas otras tribus de Africa Central y Sudamérica usan adornos para expresar su edad, sexo y posición social.

En Perú, una de las distinciones reservadas a los indios de alto rango consistía en perforarse los lóbulos; en los agujeros colgaban dos grandes arcos pesados con el fin de alargar la perforación a tal grado que llevaron el nombre de los hombres de las grandes orejas.

Dentro de las tribus dayaks y kenyak, ambas de Borneo, los hombres suelen llevar colmillos de animales en el borde superior de la oreja, además de pendientes y trozos de madera en los lóbulos, para ellos colocar dientes de caimán es símbolo de ferocidad. El limado de los dientes y su empaste con oro eran costumbres que hoy casi han desaparecido. Los lóbulos suelen llegarles hasta los hombros debido al peso de la gran cantidad de argollas, las cuales generalmente son de cobre.

Los guerreros jale de Nueva Guinea se decoran a menudo con amuletos de madera y cuero, además de un trozo de madera que llega a medir hasta 30 cm de largo que les traspasa horizontalmente la nariz.

Los nambicuaros de Brasil lucen finos bezotes de caña en los labios superior e inferior. Sin embargo, lo más característico es una larga pluma de jacú sujeta a una caña con hilo y decorada con púas de puerco espín, que se usa en un orificio en el tabique nasal.

Al igual que muchas otras tribus, los tharus de Nepal usan sus adornos por vanidad únicamente.

Los dodoth de Uganda dejan crecer su cabello que peinan en forma de moño con una cuerda de fibra; una pluma de avestruz insertada en el moño de un hombre significa status elevado. Los dodoth tienen múltiples perforaciones en las orejas y en ellas colocan pequeños trozos de madera o hueso.

Las mujeres gurungs de Nepal disfrutan de una libertad mucho mayor que la permitida entre las altas castas hindúes. Sus adornos son collares de coral y oro, al igual que sus colgantes para oreja y nariz. Las joyas tradicionalmente son regalo de bodas para así mostrar su nuevo estado.

Los hombres de Icy Cape en Alaska usan labrets, estas ornamentas son de hueso o marfil y se colocan desde niños en los labios. Las mujeres boukumbe de Togo también adornan la parte inferior del labio, sólo que ellas utilizan adornos de cuarzo.

Las mujeres de tribus como los beluches de Irán usan collares y amuletos que contienen fragmentos del Corán y otros objetos de significación religiosa; ellas lucen anillos y adornos nasales.

Los xingu de Brasil han sufrido en los últimos años cambios dramáticos. Sin embargo, los varones siguen luciendo los tradicionales bezotes de madera y las grandiosas orejeras con conchas y plumas, las cuales les dan un vistoso colorido.

Las mujeres fulanis de Nigeria usan adornos gigantes en la oreja, usualmente de oro, que demuestran la fortuna de cada integrante de su tribu. Entre los yanomamis de Venezuela y Brasil, las mujeres frecuentemente se perforan labios, orejas y narices; en las perforaciones del labio colocan palillos, en las orejas plumas y algún tipo de cuerda en el septum. Decoraciones similares existen en otras tribus del Amazonas y Africa sin embargo, la civilización está devastando las tradiciones.

Desde la conversión al cristianismo, muchos pueblos, entre ellos los fang de Africa Occidental, han abandonado la indumentaria tradicional y la práctica de las escarificaciones y perforaciones del tabique nasal en favor de ornamentaciones occidentales.

El estilo sencillo de los pueblos aislados parece ideal para muchos occidentales, pero el afán de civilizarlos está acabando con los escasos lugares donde todavía persisten este tipo de culturas. Hay un sinfín de razones más, como la pobreza, epidemias, guerras, etc., que los está devastando, pero lo peor para ellos es, sin duda, la invasión occidental, con su implacable idea de civilizar a las culturas nativas despojándolos de sus creencias, sus tradiciones y su mundo.

 

ATRAS / BACK

 

__ __ ____ __ ____ __ ____ __ __