|
FESTIVAL DE LOS VEGETARIANOS Donde el principal ingrediente es la fe
Faquir es un término que significa hombre santo o persona que se somete a pruebas de superación de dolor físico. Los faquires siempre han existido, tanto en Egipto como en la India y otras partes del Oriente. Ellos logran poner en práctica técnicas determinadas para resistir o superar el dolor físico por medio del trance. En la actualidad el número de faquires ha disminuido considerablemente, pero todavía se les puede encontrar en los grandes festivales. Por nueve días y nueve noches, al final de septiembre y principios de octubre, miles de faquires se juntan en Phuket, una isla pequeña de Tailandia; ellos viven el festival anual de los vegetarianos, para participar y asistir en diferentes ritos con la esperanza de recibir favores religiosos. Los ritos son supervisados por los monjes de los cinco templos principales en Phuket. Esta forma de hacer méritos empezó durante el reino del Rey Rama (1868-1910), cuando un gran número de gente llegó desde China y Malasia a trabajar en las minas de estaño en Phuket. El primer festival se realizó en el distrito de Kathu, en el suroeste de Phuket, con la visita de una compañía teatral de China. La comunidad china estaba interesada en el festival y más tarde mandaron gente a Phuket para aprender más sobre los ritos, mismos que se llevaron a cabo para pedir a los dioses transferir su poder a un grupo selecto de participantes, quienes eran capaces de soportar torturas físicas. Las personas selectas y algunos monjes caminaban sobre carbón al rojo vivo, escalaban sobre vidrios y cuchillos o se perforaban diferentes partes del cuerpo,algunas perforaciones fueron hechas con lanzas, tubos, cuchillos, etc., en ocasiones dichas perforaciones son tan grandes que se necesita ayuda para cargar los objetos. Se ha visto a faquires levantar piedras con el pene o colgarse de un árbol sostenidos con ganchos en el pecho. Este festival ha tenido tanto éxito que hasta la fecha se sigue llevando a cabo en presencia de los miles de visitantes que llegan de todas partes del mundo, con la esperanza de encontrar algún milagro. Por otro lado, los festivales de Cavadee, en la Isla Mauricio, y Taipusam, en Malasia, son muy parecidos al de Phuket, con algunas pequeñas variantes, pero todos tienen el mismo impacto y comparten el mismo objetivo: obtener un milagro y no dejar que la fe se pierda jamás.
|