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METALES Los pro y contras de su uso en la joyería corporal
De acuerdo a las investigaciones realizadas en torno a los metales adecuados para perforaciones corporales se han aprobado materiales como: acero quirúrgico inoxidable, oro de 14 y 18 K, niobio, titanio y platino. También se ha determinado que metales como la plata, cobre o latón son inadecuados. La pregunta es ¿por qué?, ¿qué hace a unos metales más convenientes que otros?, ¿por qué un metal acelera la curación mientras que otros causan infecciones severas? A continuación conoceremos información sobre algunos de los metales más empleados para la elaboración de joyería.
PLATA Generalmente se cree que la joyería para perforaciones no puede ser de plata por su alto contenido de níquel, ya que éste es tóxico, y con una exposición prolongada en el cuerpo puede causar serios daños a la salud. Sin embargo hay un error, pues la plata no contiene níquel. Existe un metal llamado níquel plateado, pero no se usa como metal para joyería. La plata sterling, la más común, está compuesta por 925 partes de plata y 75 partes de cobre, y ninguno de estos metales está libre de azufre, agente que los corroe. El resultado de la combinación plata y azufre es un material conocido como plata paladio, el cual es tóxico. Así que un perforador responsable no pondría una pieza de plata en una perforación.
ORO Hay muchos conceptos erróneos sobre el oro. Éste tiene aleaciones con metales como cobre, zinc, plata y níquel, los cuales le añaden dureza, durabilidad y resistencia, ya que el oro es un metal muy blando. Por alguna razón, el cobre y la plata son más estables y resistentes al azufre al mezclarse con el oro. La combinación oro-aleación es asignada con un número de kilates (K); por ejemplo, el oro de 24 K es 100 % puro, el de 18 K es 75 % oro puro, mientras que el de 14 K es 58.33 %. Para las perforaciones corporales el oro de 18 y 14 K es la combinación ideal de purificación y habilidad para oponerse a las bacterias. En lo anterior nos hemos referido sólo al oro amarillo, por lo que cabe señalar que el oro blanco, no tan comercial, está hecho con 25 % de platino, buen metal, y 12 % de níquel. El oro verde, más raro aún, contiene de 30 a 40 % de plata-cadmio-zinc, por lo que no es recomendable para la joyería.La chapa de oro involucra galvanizar una capa muy delgada de oro en una base de metal, casi siempre de aluminio. Obviamente esta capa se cae gradualmente, así que las astillas que se forman en la pieza pueden ocasionar una infección, y al final tendremos al descubierto un metal que no es propicio para una perforación. Los fabricantes de la pistola para perforar lóbulos afirman que sus broqueles son hipoalergénicos, que la base de la chapa de oro es acero quirúrgico; esto técnicamente podría ser cierto, pero el acero quirúrgico es un material difícil de galvanizar con chapa de oro, pues para lograr que el oro quede impregnado al material, se debe galvanizar primero con níquel o cobre, y al desgastarse o caerse el oro obtendremos justo el material no deseado.
ACERO QUIRÚRGIO INOXIDABLE Este material es el más usual. El acero es una aleación con hierro y 1.7 % de carbón. El carbón le da dureza, tensión y fragilidad. Sin embargo, una pieza de acero bien templada no es tan quebradiza. Existen dos tipos de acero: el puro de carbón y el aleado. Este último contiene pequeñas partes de otros metales y también algo de carbón. El acero inoxidable contiene molibdeno, níquel (1.25 a 22 %), cromo (de 10 a 20 %), silicón, azufre, carbón y fósforo. Las diferentes aleaciones aportan características tales como durabilidad, firmeza, resistencia a la corrosión, etc. El acero quirúrgico de calidad contiene una cantidad mínima de materiales reactivos como el níquel. Además, contiene poco carbón, por lo que es más fácil de trabajar para el perforador. El tipo de acero que siempre se debe de usar es de la serie 300. Los más recomendables son 316L, SAE30316L ó UNI31603, los dos últimos números son del nuevo sistema pero se sigue conociendo como 316L. Las bolas de los aretes pueden ser de la serie 400 ya que no tienen contacto directo con el tejido.
NIOBIO El niobio, también conocido como columbio, fue descubierto en 1801 y desde entonces lo usan para elaborar joyería. Este material es duro como el acero, gris-blanco, muy resistente a la corrosión y lo elemental es que no tiene aleaciones. Esto hace del niobio una buena elección para los que son sensibles a otros metales.El niobio puede ser anodizado* fácilmente para obtener gran variedad de colores.
TITANIO El titanio fue descubierto en 1791 y es considerado como uno de los metales más abundantes en la tierra en su forma conocida como C.P. (Comercial Purity). El titanio es un metal sin aleaciones, blanco, lustroso, lo cual le permite ser un metal para joyería muy superior. Es altamente resistente a la corrosión, no es magnético y es hasta cuatro veces más duro que el acero inoxidable. Por estas características, el titanio está remplazando con gran velocidad al acero quirúrgico para implantes quirúrgicos. Al igual que el niobio, el titanio también puede ser anodizado*, por lo que se presenta en una extensa gama de colores.
¿Qué es el color? Nuestros ojos trasladan fracciones de luz de la superficie oxidada como colores iridiscentes. Esto ayuda a explicar por qué los colores claros del niobio o titanio parecen insípidos o tristes, mientras que los colores oscuros son más brillantes. La joyería para perforar nunca logrará el brillo del aluminio -material no recomendable para la joyería corporal- anodizado, pues éste contiene colores artificiales para obtener el tono deseado.
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